Durante
la dominación española tuvieron lugar conflictos con Francia e Inglaterra
por la posesión de las islas Malvinas. El navegante francés Bouganville fue el
primero que ocupó estos territorios, a nombre de su soberano, en 1764. La protesta
española no se hizo esperar, fundándose en la dependencia geográfica del continente
americano, a cuya plataforma submarina están unidas; en las bulas Inter caetera y Dudum si quidem del Papa Alejandro VI de 1493, y en el tratado de Tordesillas,
suscripto con Portugal en 1494. Francia aceptó esta tesitura y en 1767 entregó
Port-Luis al gobernador designado por la corona hispana, don Felipe Ruiz Puente,
que lo bautizó con el nombre de Puerto de la Soledad. Mientras tanto
(1765),
los ingleses se habían instalado en Port Egmont, de donde fueron desalojados
en 1770, desocupando definitivamente las Malvinas en 1774. Desde este momento,
hasta 1810, se sucedieron en las islas distintos gobernadores españoles.
El
6 de noviembre de 1820 el capitán David Jewett, comandante de la fragata Heroína,
cumpliendo instrucciones del gobierno de Buenos Aires, tomó solemne posesión
del archipiélago en nombre de nuestra patria, continuando esta situación hasta
el atropello inglés de 1833.
A
partir del mismo las protestas argentinas no han cesado, lográndose merced a la
firmeza de las mismas, llamar la atención de las Naciones Unidas. El representante
argentino ante el subcomité III del comité especial (descolonización para la
aplicación de la resolución 1514 (XV), embajador Dr. José María Ruda, fundó los
derechos de la Argentina sobre las Malvinas, con fecha 8-9-1964. El diplomático
británico, negó competencia al subcomité para entrar a considerar cuestiones de
soberanía o reclamaciones territoriales. El pronunciamiento unánime del
mencionado subcomité recomendó a los gobiernos de Argentiná y Gran Bretaña
entablar negociaciones
teniendo en cuenta los términos de la Carta de las Naciones Unidas sobre el
colonialismo, los intereses del pueblo de las islas y los puntos de vista expresados
en el organismo. Asimismo, invitó a ambos gobiernos a informar al comité
especial y a la Asamblea General de los resultados de las negociaciones.
El
diferendo que sostienen la Argentina y el Reino Unido de la Gran Bretaña por la
soberanía de las islas, ha sido llevado al foro de la ONU en cuya AG, particularmente
en el Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la
aplicación de la declaración sobre la concesión de la independencia a los
países y pueblos coloniales, se han aprobado una serie de resoluciones, que en general
apoyan la tesis argentina.45 La
Argentina logró obtener en la AG de la ONU la aprobación de la Resolución 2065
por lo cual descalifica la aplicación del principio de autodeterminación en el
caso Malvinas, porque los malvinenses no son nativos de una colonia sino
súbditos de un país usurpador.
En
la resolución del 17-9-76, se pidió a ambos gobiernos que aceleren las negociaciones
y que se abstengan de adoptar decisiones que entrañen la introducción
de modificaciones unilaterales en la situación mientras las islas están atravesando
por el proceso recomendado en las resoluciones 1514 (XV); 2065 (XX) y 3160
(XXVIII); y se tiene en cuenta las decisiones aprobadas en la conferencia de ministros
de Relaciones Exteriores de Países No Alineados, de Lima, 1975, y por la 5*
Conferencia de Jefes de Estado o de Gobierno de los Países No Alineados, celebrada
en Colombo, capital de Sri Lanka (Ceylán), en 1976. En la primera efe las conferencias mencionadas, se reconoció claramente
e¡ derecho de Argentina y se excluyó la
aplicación, en este caso particular, del principio de autodeterminación, atento
a que la ocupación británica constituye una violación del principio de integridad
territorial que la resolución 1514 (XV) consagra específicamente. El ministro
de Relaciones Exteriores de la República Argentina, en la sesión del 23-9-75;
expuso que el "Programa de Lima de Solidaridad y Asistencia Mutua" vigorizaba
el propósito argentino de obtener en el más breve plazo, por la vía indicada en
las resoluciones 2065 y 3160, el reintegro de las Islas Malvinas al patrimonio
nacional. No obstante todas las gestiones realizadas, entre los últimos tres
meses del año 1975 y los primeros del año 1976, se suscitaron una serie de tensiones
entre los dos gobiernos, de las cuales, la más grave fue la violación de la soberanía
marítima argentina en que incurrió el buque británico Shackleton.
Gran Bretaña sufrió un serio revés en sus pretensiones,
al aprobarse por una abrumadora mayoría de 94 votos, uno en contra y 32
abstenciones, el texto de la resolución de la AG (31-3-62) por la que se
aprueba el capítulo del informe del Comité Especial concerniente a las Islas
Malvinas y, en particular, a las conclusiones y reconocimiento al gobierno de
la Argentina por sus continuos esfuerzos para ajustar su conducta a lo
requerido por el comité.
El
Comité de los 24 o Comité de Descolonización, dio una nueva y más contundente
demostración de apoyo a la tesis argentina al aprobar casi por unanimidad (sin votos en contra y con sólo 5 abstenciones), una declaración en la que
reconoce que la disputa tiene su origen en la "cuestión de
soberanía". El proyecto fue presentado por Irak y apoyado por Yugoslavia,
Cuba, Malí y Siria, y se aprobó el 179-76.
Por
otra parte, la aprobación a través de la ley 21.478 del Convenio Internacional
de Telecomunicaciones, constituyó un acto de reafirmación de la soberanía
nacional sobre las Islas Malvinas.
Al
comenzar febrero de 1977, llegó a Buenos Aires una misión británica encabezada
por el subsecretario de Relaciones Exteriores sir Edward Rowlands, pese a que
la negociación fue amistosa no se pudo tratar el tema de la soberanía.
La guerra. Las negociaciones posteriores.
Luego de las negociaciones
del año 1977, al año siguiente, Argentina tuvo que realizar una nueva protesta
frente a la decisión inglesa de crear una Zona de Jurisdicción Marítima de 200
millas alrededor de las islas lo que quedó sin efecto.
Entre
1979 y 1980 el gobierno laborista inglés analizó las siguientes alternativas de
solución del conflicto, consultando a las autoridades locales malvinenses;
a) el congelamiento de la controversia por 25 años, b) la constitución de un
sistema de léase back por el cual la soberanía sería reconocida a la Argentina,
pero el ejercicio de competencias sobre el territorio estaría en manos del
Reino Unido por un tiempo determinado, y c) la creación de un régimen de
administración conjunta. La reacción del Legislative Councill de las Falklands
(administración local malvinense) fue el de continuar con el "status quo", no reconociendo necesidad alguna de negociar la soberanía de
las islas.
A
partir de 1979 se suceden negociaciones infructuosas, hasta que a principios de
1982 el gobierno nacional propone al Reino Unido la concertación de una agenda con
temas y plazos definidos. Los ingleses reaccionaron negativamente, poniendo en evidencia
la intención de no hacer lugar a la petición argentina mantenimiento el status quo existente.
El
endurecimiento de la posición británica y su inmutabilidad, llevó a la Junta Militar
que entonces gobernaba a la Argentina a recurrir a las armas, por lo que el 2 de
abril de 1982 invadieron las Islas Malvinas. Ante la reacción argentina, el
Reino Unido rompió relaciones diplomáticas, impuso la prohibición de tráfico y
envío de armas e introdujo restricciones de tipo comercial y financiero.
La
comunidad internacional no permaneció impasible ante el conflicto. En forma
sucesiva y con un gran despliegue de esfuerzo político, ofrecieron sus buenos oficios:
el Secretario de Estado norteamericano, general Alexander Haig, el presidente
del Perú Belaúnde Terry y el secretario general de Naciones Unidas Javier Pérez
de Cuéllar, para ayudar a las partes a arribar a una solución pacífica.
Las
gestiones resultaron infructuosas, por lo que las acciones militares
continuaron.
Luego
de serios enfrentamientos, donde se destacó la destreza y el valor de la fuerza
aérea argentina, y la tremenda desigualdad de equipamiento, soporte logístico
de los EE.UU., edad y experiencia de los combatientes, en desmedro de las
tropas de nuestro país, el Reino Unido retomó las islas y las fuerzas
argentinas se rindieron el 14 de junio de 1982.
Mil
novecientos ochenta y tres fue el año de la ansiada transición democrática en
la Argentina. El presidente Raúl Alfonsín y su canciller, Dante Caputo, reanudaron
las tratativas para negociar el tema Malvinas. No obstante los esfuerzos, las
conversaciones llegaron a un punto muerto, dado que la Argentina quería que se tratara
la cuestión de la soberanía, mientras que Gran Bretaña se negaba a hacerlo.
Así
siguió la situación hasta el cambio de gobierno.
A
partir del gobierno de Carlos Menem, las relaciones con el Reino Unido se hicieron
más ágiles. Argentina propuso conversaciones bilaterales directas en las Naciones
Unidas. Ambas partes convinieron en dejar de lado la cuestión de la soberanía
sobre las Islas Malvinas y se desarrollaron una serie de conversaciones bilaterales.
El
Acuerdo de Madrid, de octubre de 1989 permitió restablecer relaciones consulares,
y las comunicaciones aéreas y marítimas. En el campo militar se adoptaron
medidas destinadas a aumentar la confianza mutua. Otro tema conflictivo que comenzó
a tratarse fue el de la pesca.
En
febrero de 1990, también en Madrid, se acordó el restablecimiento de las relaciones
diplomáticas. En lo militar se estableció un sistema de notificación destinado
a asegurar que no se produjeran malentendidos entre ambas fuerzas militares, y
se convino que los familiares de los militares argentinos muertos en las Islas
podrían visitarlos, lo que recién se concretó en marzo de 1991. Para fortalecer
las relaciones se decidió fomentar la cooperación bilateral en materia de
inversiones y control de drogas.
En
noviembre de 1990, nuevamente en Madrid, se acordó la formación de una Comisión
Conjunta de Pesca para intensificar la cooperación en materia pesquera.
Se
estableció además la zona de conservación exterior de las Islas Malvinas.
Para
poder avanzar en las negociaciones, Argentina y Gran Bretaña adoptaron la
fórmula del paraguas de soberanía, por el que acuerdan sobre distintos temas
sin que ello obste al reclamo de soberanía.
El
restablecimiento de las relaciones diplomáticas, aceleró el buen entendimiento,
subscribiéndose acuerdos sobre abolición de visados, cooperación cultural, y
otros temas.
El
canciller británico, Douglas Hurd, visitó Buenos Aires a principios de 1993, con
la finalidad de lograr un acuerdo pesquero (con la intención de asegurar la supervivencia
económica de los malvinenses), pese a lo cual ratificó la postura inglesa
respecto a la soberanía.
El
acuerdo en materia comercial entre Gran Bretaña y Argentina, firmado en 1995
por el Canciller Guido Di Telia y su colega Malcolm Rifkind, estableció una zona
de cooperación petrolera en el Atlántico sudoccidental. El entendimiento no incluyó
la zona de las Islas Malvinas.
El
acuerdo conocido como la "Declaración Conjunta de Nueva York", fue
firmado en Londres por representantes de ambos países en diciembre de 1997.
Islas Malvinas y la libre determinación de los
pueblos.
Una
cierta y definida sensación de que se estaba innovando en una tradicional
costumbre se sintió en laAsamblea
General de las Naciones Unidas cuando hace dos años el alto organismo designó
como miembro de la Corte Internacional de Justicia a la profesora de Derecho
Internacional de la Universidad de Londres, Rosalyn Higgins. Era la primera vez
en la historia de Naciones Unidas (también de la Liga de las Naciones) que una
mujer era elegida para integrar el más alto tribunal judicial del mundo. Así se
refiere Enrique Ferrer Vieyra a la incorporación de la mencionada juez.
La
originalidad del pensamiento de la actual jueza de la Corte, reside en que no elabora
sobre el contenido de la expresión pueblo (la Argentina ha sostenido que los habitantes
de las Malvinas no constituye un pueblo ni jurídica, ni políticamente), sino en
el derecho de las minorías raciales en relación al principio de la integridad territorial,
principio defendido plenamente por la Carta de Naciones Unidas. A este respecto,
dice la jueza Higgins en forma terminante que las minorías, como tales, no tienen
derecho a la libre determinación. Refiriéndose a otro aspecto de la cuestión y citando
expresamente el caso de las Malvinas, opina que la cuestión de la soberanía territorial
es anterior a la discusión de si los habitantes de las Islas gozan del derecho
de la libre determinación. Dice —y transcribimos el texto en inglés— "Until it
is determined where territorial sovereingty lies, it is impossible to see if
the inhabitants have a right to self-detemination". Coincidimos con Ferrer Vieyra en que la opinión de la
profesora Higgins merece un especial estudio por nuestra Cancillería y por
nuestros profesores de Derecho Internacional.
Gran
Bretaña cambió la terminología y pidió que se tuvieran en cuenta los deseos e
insiste en que se debe respetar el derecho de libre determinación de los habitantes
de las islas. Repitiendo las palabras de la jueza Higging, si el territorio pertenece
a la Argentina sus habitantes no tienen derecho a la libre determinación.
Esa
falta de derecho a la autodeterminación es lo que posiblemente motiva la obstinada
negativa británica a discutir sobre soberanía.
Sinopsis. Los títulos de la República Argentina
sobre las islas Malvinas:
1.
Actos jurídicos internacionales y de derecho público nacional:
a)
La Bula de SS el Papa Alejandro VI (1493).
b)
El Tratado de Tordesillas (1949)
c)
Conjunto de Decretos y Cédulas de los Reyes españoles.55
d)
La real Cédula del 1® de agosto de 1776 de SM el Rey Carlos III que crea el Virreinato
del Río de la Plata.
e)
Conjunto de Decretos argentinos. Desde 1810 los gobernadores de Buenos Aires
continuaron en el ejercicio de la soberanía española respecto a Malvinas.
f)
El Tratado entre España y Argentina del 20 de setiembre de 1863.
g)
Reconocimiento de los Reyes Europeos de la españolidad y consecuente
argentinidad
de las Malvinas.
h)
La Carta de las Naciones Unidas.
i)
La Resolución N9 1514 de
las Naciones Unidas que dice: "...toda situación
colonial
que destruya total o parcialmente la unidad nacional e integridad territorial de
un país es incompatible con los fines de la Carta de las Naciones Unidas".
j)
La Resolución N® 2065 del 18 de noviembre de 1965 aprobada por 94 votos a favor
y 14 abstenciones. Insta a los gobiernos de ambos Estados a encontrar una solución
pacífica al problema de las islas Malvinas teniendo en cuenta los principios de
la Carta y los intereses de los pobladores.
k)
Ley que crea la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del AtlánticoSur.
1)
Por resolución de la Asamblea General 3160 sobre la cuestión de las islas Malvinas
(Falkland) del 14 de diciembre de 1973 se expresa que: "...la manera de poner
fin a esta situación colonial es la solución pacífica del conflicto de
soberanía entre los gobiernos de Argentina y del Reino Unido con respecto a dichas
islas".
m)
Ley 20.561
reglamentada por decreto NB1635/74
que declaró al 10 de junio "Día de Afirmación de los Derechos Argentinos
sobre las Islas Malvinas" por ser el aniversario coincidente del desalojo
de los ingleses en 1770 y del decreto de 1829 que creó la Comandancia Política
y Militar de Malvinas con Capital en Puerto Soledad.
n)
En febrero de 1976 estalla un conflicto por la soberanía a consecuencia de la expedición
británica Shackleton que inspeccionó la zona sin comunicarlo ni pedir autorización
a la Argentina, provocando una áspera reacción de nuestro país. El Gobierno se
opuso a lo que consideró un cambio unilateral de la situación existente a partir
del inicio de las negociaciones.
o)
La Asamblea General aprueba el 1® de diciembre de 1976 la Resolución 31/49
por la que insta a las dos partes a que se abstengan de adoptar decisiones que entrañen
la introducción de modificaciones unilaterales en la situación. Reitera el reconocimiento
de los esfuerzos argentinos y pide a ambos Estados que aceleren las negociaciones
relativas a la disputa de soberanía. Las negociaciones alteradas en 1975 como
consecuencia del incidente del Shackleton se reanudan recién en 1977.
p)
La falta de respuesta por parte de los ingleses ante los reclamos argentinos y la
no resolución del conflicto fueron algunas de las causales que desataron la
guerra de 1982.
q)
El Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, viene aprobando resoluciones
que instan a las partes a negociar para solucionar la cuestión de las Malvinas,
lo que continuó haciendo luego de finalizada la guerra de las Malvinas r) El
Grupo de Países No Alineados también acompañó a la Argentina antes y después de
la guerra.
s)
El 19 de mayo de 1992 la XXII Asamblea General de la Organización de Estados
Americanos, reunida en Bahamas declaró la cuestión de las Malvinas "tema de
interés hemisférico permanente" y reiteró la resolución N 928 del 19 de noviembre de 1988 por la que solicita al
gobierno del Reino Unido y al de Argentina "...encontrar una solución
pacífica a la disputa de soberanía a la brevedad posible".
t)
En 1994, al producirse la Reforma Constitucional se incorpora una cláusula por
la que la recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la
soberanía "respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme a los
principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e
irrenunciable del pueblo argentino".
u)
En el Senado de la Nación, el senador Eduardo Menem presentó un proyecto en el
cual se dispone reclamarles a las compañías petroleras que operan en la zona de
las Malvinas sin autorización de Argentina, que paguen el 3 por ciento de sus regalías,
más un canon exploratorio. El proyecto determina sanciones a aquellas compañías
que se negaren a hacer el pago.
2.
Razones geográficas: La adyacencia
geográfica habida cuenta que es
inexplicable
que unas islas que se hallan a 480 km. de un Estado puedan pertenecer a otro
del que distan 12.000 km.
3.
La posesión real y efectiva ejercida por largo tiempo a través de actos
inequívocos
y concluyentes:
a)
Desde 1767 a 1811 las islas fueron administradas por gobernadores españoles de
la Gobernación o Virreinato de Buenos Aires. En total fueron 24
b) Los informes elevados por estos gobernadores
ilustran claramente sobre el grado de población e industria alcanzado en las
islas.
c)
Los acontecimientos de 1810 impidieron reemplazar al último
d)
gobernador español Guillén Martínez, que se retiró de las islas el 13 de
febrero
de 1811.
e)
En 1820, el gobierno de Buenos Aires envía la fragata Heroína al mando del Coronel
de Marina, David Jewitt, corso estadounidense adherido a la causa de la independencia
argentina, con tropas a sus órdenes para tomar posesión de las Malvinas
f)
El coronel Jewitt se retiró de las islas en 1821, siendo reemplazado por el
Teniente
Coronel Guillermo Masón.
g)
El 10 de junio de 1829 el gobernador delegado de Buenos Aires, general
Martín
Rodríguez crea por decreto la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas,
con Capital en la isla Soledad designando para el cargo a don Luis Vernet (1791-1872).
h)
Vernet gobernó las islas hasta el 10 de setiembre de 1832.65
i)
En cuanto a la actitud británica respecto de los actos de Estado consumados por
las Provincias Unidas sobre las Islas Malvinas, el encargado de negocios británicos
en Buenos Aires, Woodbine Parish presentó el 19 de noviembre de 1829 una
protesta formal respecto de los alcances del Decreto del Gobierno de Buenos Aires
del 10 de junio de 1829.
4.
La sucesión de Estados: La República Argentina fundamenta su soberanía sobre las
Islas Malvinas en el derecho que le otorga la sucesión de Estados. Esa sucesión
respecto a España se efectiviza y legitima en el derecho a la autodeterminación
ejercido en 1810 por las Provincias Unidas del Río de la Plata. Son
incuestionables los derechos ejercidos por
España
sobre las Islas Malvinas, los que se transmitió a las Provincias Unidas en 1810.
Esos derechos se fundan a su vez en que:
a)
España ocupaba efectivamente a esa fecha las islas;
b)
Esa ocupación era la continuación de una primera ocupación francesa cedida a
España en reconocimiento de sus derechos;
c)
España había descubierto las islas y sus derechos de ocupación habían sido reconocidos
convencionalmente por terceros Estados.
—La
primera ocupación: Luis Antoine de Bougainville autorizado por la corona francesa
y al mando de una expedición costeada en parte por él, se estableció en el año
1764 en la isla oriental fundando Port Louis.67
—En
1765 los ingleses fundan Port Egmont y un año después establecen allí un asentamiento.
España protesta, y se inician negociaciones entre España, Francia y Gran
Bretaña.
—El
10 de junio de 1770 una expedición enviada por el Gobernador de Buenos Aires,
Francisco de Bucareli desembarca en Port Egmont y evacúa por la fuerza el asentamiento
británico
—El
22 de enero de 1771 el príncipe de Masserano (embajador español ante la Corte
de St. James) y Lord Rockford en representación de la corona británica, firman declaraciones
conjuntas por las que España se compromete a la restitución de la guarnición
inglesa, afirmando que la decisión de restituir no debía interpretarse en detrimento
del derecho de soberanía prioritario a favor de España sobre las Islas
Malvinas.
—En
cumplimiento de lo acordado en 1771 un pequeño contingente británico reasume la
posesión de la guarnición en manos de las fuerzas españolas asentadas en Port
Egmont. En 1774 los británicos abandonan Port Egmont.
—España
se había asegurado convencionalmente derechos preferenciales para la
colonización de las zonas australes. El asentamiento británico realizado en
Port Egmont en 1766 fue violatorio de normas convencionales preexistentes.
—Es
relevante el Tratado de Noofcka Sound de 1790 entre España y la Gran Bretaña
por el cual quedó implícitamente reconocida la ocupación española sobre Malvinas.
Los argumentos británicos: ¿Qué razón de derecho aduce Gran Bretaña para ocupar las Malvinas?
Los argumentos británicos: ¿Qué razón de derecho aduce Gran Bretaña para ocupar las Malvinas?
1.
El descubrimiento: Los ingleses afirman que las islas fueron descubiertas por John
Davis y Richard Hawkins.
2.
La prescripción adquisitiva: El instituto de la prescripción no puede ser
aplicado
a nuestro país porque no cumple con los requisitos esenciales: que la ocupación
sea pacífica, y que haya aquiescencia o conformidad tácita por parte del anterior
ocupante.71 En
efecto: a) Gran Bretaña no pudo invocar que el archipiélago de las Malvinas
fuera una "res nullius" —en 1833— y tampoco pudo —en esa fecha— invocar la ilicitud
de la presencia argentina en las islas, dado que en 1823, y luego en 1825, al
reconocer la independencia de las Provincias Unidas, aceptó la ocupación inglesa;
b) Argentina protestó por el atropello inglés 3. inmediatamente. El acto de
protesta pone de manifiesto la intención del Estado que la formula, de no
autorizar los efectos vinculantes de situaciones provocadas por otro Estado.
Los sucesivos actos de protesta argentinos frente a Gran Bretaña demuestran la
vigencia del conflicto.
3.
La autodeterminación de los
pueblos: Es el nuevo argumento de las
autoridades
británicas; consiste en afirmar que nada puede hacerse ni decidirse en las
Malvinas sin consultar "...el derecho de sus habitantes a vivir bajo un
gobierno de su elección". Pero hay que tener en cuenta que los malvinenses
no son población autóctona, sino pobladores de la nacionalidad del país que
ocupó ilegítimamente. En consecuencia, la opinión y voluntad de los kelpers —así
denominan a los pobladores ingleses
en Malvinas— se conoce de antemano; no es un secreto para nadie que se consideran
ingleses y que desean permanecer en esa condición. La soberanía sobre Malvinas
es una cuestión entre la República Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña;
son los gobiernos de estos dos Estados los únicos habilitados para resolverla
Argumentos ingleses que favorecen los derechos
argentinos:
10 de julio de 1829: Memorándum del departamento de colonias: expresa que el prolongado
período en el que no se ejerció el derecho inglés en ninguna forma significa su
pérdida. Agrega que el gobierno debe decidir si las reocupa o no, lo que podría
hacerse con una pequeña fuerza militar.
4 de agosto de 1929: Nota del Secretario del almirantazgo Sr Barrow "es
intención
del almirantazgo dar órdenes a nuestros barcos que pasen por el Cabo de Hornos,
que hagan escala en Puerto Egmont y aseguren nuestra soberanía en esa isla por
lo menos".
25 de julio de 1848: Sir Williams Molesworth propuso a la Cámara de los
Comunes
reconocer los derechos argentinos a las islas al debatirse el tema. ..
29 de julio de 1849: El miembro del Parlamento Mr. Baillie reitera la moción de devolver
las Malvinas a Argentina.
1
Fuente: Halajczuk- Moya Dominguez Derecho internacional público tercera edición actualizada
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