lunes, 24 de noviembre de 2014

ONU

NACIONES UNIDAS



Antecedentes
Sociedad de las Naciones
El intento por conseguir una “estabilidad pacífica” en el mundo, viene de lejos. En 1899 se celebró en la Haya la Primera Conferencia Internacional de Paz con el propósito de crear instrumentos multilaterales para solucionar pacíficamente las crisis, evitar las guerras y establecer pautas de conducta en épocas bélicas.
Luego, en 1919, a través del Tratado de Versalles, se creó la Sociedad de las Naciones. Este Organismo Internacional surgió al finalizar la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
Guerra que enfrento a EE UU; Francia, Gran Bretaña y LA URSS, contra Alemania, EL Imperio Otomano y el Imperio Austro-Hungaro.
Guerra terrible que término con la vida de millones de personas.
Lo prolongado y cruel del enfrentamiento, expuso al hombre en su versión más dantesca.
La Sociedad de las Naciones se encontró con innumerables escollos para poder cumplir sus objetivos. Conflictos territoriales latentes (como por ejemplo la anexión de la provincia China de Manchuria por parte de Japón), la continuidad de colonias esclavizantes, la sistemática exclusión de Alemania y Turquía y la negativa de EE UU a integrar el organismo, fueron las causas principales de lo que termino siendo el fracaso de su propósito.
El inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939, termino por definir el fin de este organismo internacional. Su objetivo principal, lograr la paz entre los estados, se vio absolutamente frustrado.

Particularidades
-          El 15 de noviembre de 1920 se celebró en Ginebra la primera asamblea de la Sociedad, con la participación de 42 países
-          Sus lenguas oficiales eran el inglés, el francés y el español
-          EE UU no se adhirió al organismo, porque el senado de este país no lo autorizo
-          Participo de manera exitosa en las resoluciones de algunos conflictos, entre los que podemos mencionar el caso entre Suecia y Finlandia en 1920 sobre la soberanía de las islas Aaland (resolviendo a favor de Finlandia); el arbitraje en la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay en 1932; el arbitraje fronterizo entre Perú y Colombia por la zona de Leticia en 1938.
-          Argentina fue uno de los países fundadores de la organización.
-          La sociedad tuvo a su cargo la administración de los mandatos coloniales, de la ciudad de Danzig y de la región del Sarre.

Sesión de la Sociedad de las Naciones
La Sociedad de las Naciones fue disuelta oficialmente en abril de 1946


ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAD (ONU)

El término “Naciones Unidas” (acuñado por el presidente Norteamericano Franklin D. Roosevelt, fue utilizado por primera vez en 1942, cuando representantes de 26 países aprobaron la “Declaración de las Naciones Unidas”, donde se comprometían a continuar la lucha contra las potencias del Eje.
En 1945 representantes de 50 países firmaron en San Francisco la Carta de Naciones Unidas. Estos 50 estados, mas Polonia que no estuvo representada, pero la firmo más tarde, son los fundadores de la Organización.
Las ONU comenzó a existir oficialmente el 24 de octubre de 1945, después de que la Carta fuera ratificada por China, Francia, la Unión Soviética, el Reino Unido, los Estados Unidos y la mayoría de los demás signatarios.
El Día de las Naciones Unidas se celebra todos los años en esa fecha.
Debido a su singular carácter internacional, y las competencias de su Carta fundacional, la Organización puede adoptar decisiones sobre una amplia gama de temas, y proporcionar un foro a sus 193 Estados Miembros para expresar sus opiniones, a través de la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social y otros órganos y comisiones.
La ONU es una organización que nuclea a Estados soberanos. Este es un principio que nunca debe dejar de ser tenido en cuenta para cualquier análisis que se quiera hacer.  Lamentablemente este principio se ha visto permanentemente vulnerado, de acuerdo a los intereses de las grandes potencias. La conformación desigualitaria del Consejo de Seguridad, marca a las claras quienes son los Estados con privilegios.
Estados que marcan la agenda internacional. Con Estados Unidos a la cabeza, tanto La ONU, como la OTAN, han servido y sirven, para legitimar aquellos intereses que solo benefician a estos estados centrales.


Historia de la Carta de las Naciones Unidas
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La Declaración del Palacio de St. James, firmada en Londres el 12 de junio de 1941, fue el primer documento de una serie que llevó a la fundación de las Naciones Unidas.
El Presidente de los Estados Unidos Franklin D. Roosevelt y el Primer Ministro británico Winston Churchill propusieron, y luego firmaron un documento que reunía un conjunto de principios para el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional.
Representantes de 26 Estados que lucharon contra las potencias del Eje manifestaron su apoyo a la Carta del Atlántico mediante su firma de la « Declaración de las Naciones Unidas » en Washington.
En una declaración firmada en Moscú, el 30 de octubre de 1943, la Unión Soviética, el Reino Unido, los Estados Unidos y China abogaron por la creación de una organización internacional responsable del mantenimiento de la paz y la seguridad. Este objetivo se reafirmó por los líderes de los Estados Unidos, la URSS y el Reino Unido en Teherán el 1 de diciembre de 1943.
En una reunión celebrada en el otoño de 1944, los representantes de la Unión Soviética, el Reino Unido, los Estados Unidos y China se pusieron de acuerdo sobre los objetivos, estructura y funcionamiento de una organización mundial. A principios de 1945, Roosevelt, Churchill y Stalin reafirmaron su compromiso con la paz.
La conferencia de San Francisco fue la culminación de la promoción mundial en apoyo de una organización internacional que trabajara por la paz. Concluyó con la firma de la Carta de las Naciones Unidas el 26 de junio de 1945.
http://www.un.org/es/aboutun/history/charter_history.shtml
Miembros de las Naciones Unidas
¿Cómo se convierte un país en miembro de las Naciones Unidas?
La Carta de las Naciones Unidas estipula que «podrán ser Miembros todos los Estados amantes de la paz que acepten las obligaciones consignadas en esta Carta, y que, a juicio de la Organización, estén capacitados para cumplir dichas obligaciones y se hallen dispuestos a hacerlo». Los Estados son admitidos como miembros de las Naciones Unidas por decisión de la Asamblea General y por recomendación del Consejo de Seguridad.
¿Cómo obtiene un nuevo Estado o Gobierno el reconocimiento de las Naciones Unidas?
El reconocimiento de un nuevo Estado o Gobierno es un acto exclusivamente atribuido a otros Estados y Gobiernos. Generalmente implica la disposición a establecer relaciones diplomáticas. Las Naciones Unidas no son un Estado ni un Gobierno, y por lo tanto, no tienen la autoridad para reconocer un Estado o Gobierno. Como organización de Estados independientes, puede admitir nuevos Estados como miembros o aceptar las credenciales de los representantes de un nuevo gobierno.
Según la Carta de las Naciones Unidas, «podrán ser Miembros de las Naciones Unidas todos los demás Estados amantes de la paz que acepten las obligaciones consignadas en esta Carta, y que, a juicio de la Organización, estén capacitados para cumplir dichas obligaciones y se hallen dispuestos a hacerlo». Los Estados son admitidos como miembros de las Naciones Unidas por decisión de la Asamblea General y por recomendación del Consejo de Seguridad. El procedimiento es el siguiente:
1.      El Estado presenta una solicitud al Secretario General, así como una carta en que declara formalmente que acepta las obligaciones enumeradas en la Carta de las Naciones Unidas.

2.      El Consejo de Seguridad examina la solicitud. Toda recomendación para admisión debe recibir votos favorables de 9 de los 15 miembros del Consejo, siempre y cuando ninguno de los miembros permanentes -China, los Estados Unidos de América, Francia, la Federación de Rusia, y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte- hayan votado en contra de la solicitud.


3.      Si el Consejo recomienda la admisión, ésta es presentada ante la Asamblea General para su examen. Para la admisión de un nuevo Estado es necesaria una mayoría votante de dos tercios dentro de la Asamblea.

4.      La condición de miembro se hace efectiva en la fecha en que se aprueba la resolución de admisión.
Emblema-Descripción
El emblema actual  de las Naciones Unidas fue aprobado el 7 de diciembre de 1946. El diseño es «un mapa del mundo, que representa una proyección equidistante acimutal centrada en el Polo Norte, inscrito en una corona que consiste en ramas de olivo en oro sobre un campo de color azul nuboso con todas las áreas de agua en blanco. La proyección del mapa se extiende a 60 grados latitud sur e incluye cinco círculos concéntricos».

Significado
Las ramas de olivo simbolizan la paz. El mapa del mundo representa el área de interés de las Naciones Unidas para el logro de su propósito principal, paz y seguridad.

IDIOMAS OFICIALES
Los idiomas oficiales utilizados en las Naciones Unidas son:
·         Árabe;
·         Chino;
·         Español
·         Francés;
·         Inglés;
·         Ruso
Los idiomas oficiales de trabajo de la Secretaría de las Naciones Unidas son el francés e inglés.
Carta de Naciones Unidas
Como se mencionó precedentemente, la Carta de Naciones Unidas es el instrumento fundador de la Organización. En él, se establecen los principios y obligaciones fundamentales sobre los cuales se deben regir los países miembros. Originariamente fueron 51 los estados pertenecientes a Naciones Unidas. Hoy son 193.


Propósitos y principios de las Naciones Unidas( Artículos 1 y 2 de la Carta)
·    Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin:
·    tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz;
·     lograr por medios pacíficos, y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional, el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz;
·     Fomentar entre las naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos,
·    Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión;
           Servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones por alcanzar estos propósitos comunes


Fuente www.un.org/es/

jueves, 13 de noviembre de 2014

MERCOSUR



Tratado Constitutivo

Tratado de Asunción de 1991. 

El Mercado Común del Sur - MERCOSUR -  está integrado por la República Argentina, la República Federativa de Brasil, la República del Paraguay, la República Oriental del Uruguay, la República Bolivariana de Venezuela y el Estado Plurinacional de Bolivia ( en proceso de adhesión)

El MERCOSUR tiene como Estados Asociados a Chile, Colombia , Perú , Ecuador , Guyana y Surinam.


Objetivos:
Conforme el artículo 1º del Tratado de Asunción, tratado constitutivo del bloque, el MERCOSUR implica:

1.  La libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países, a través, entre otros, de la eliminación de los derechos aduaneros y restricciones no arancelarias a la circulación de mercaderías y de cualquier otra medida equivalente;
2.  el establecimiento de un arancel externo común y la adopción de una política comercial común con relación a terceros Estados o agrupaciones de Estados y la coordinación de posiciones en foros económico comerciales regionales e internacionales;
3.  la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales entre los Estados Partes: de comercio exterior, agrícola, industrial, fiscal, monetaria, cambiaria y de capitales, de servicios, aduanera, de transportes y comunicaciones y otras que se acuerden, a fin de asegurar condiciones adecuadas de competencia entre los Estados Partes;
4.  el compromiso de los Estados Partes de armonizar sus legislaciones en las áreas pertinentes, para lograr el fortalecimiento del proceso de integración.

Idiomas oficiales: Español y Portugués 

Textos fundacionales

1- 1991 Tratado de Asunción
2- 1994 Protocolo de Ouro Preto
3- 1998 Declaración socio laboral del Mercosur
4- 1998 Protocolo de Uhsuaia ( compromiso democrático)
5- 2002 Protocolo de Olivos ( solucion de controversias)
6- 2005 Protocolo Constitutivo del Parlamento del Mercosur
7- 2006 Protocolo de adhesión de Venezuela
8- 2011 Protocolo de Montevideo ( Ushuaia II)
9- 2012 Protocolo de adhesión de Bolivia

Estructura del Mercosur:

1- Consejo de Mercado Común ( Órgano superior, integrado por los Ministros de Economía y Relaciones exteriores de los países miembros)

2- Grupo del Mercado Común ( Órgano ejecutivo, integrado por representantes de los ministerios de economía, relaciones exteriores y bancos centrales de los países miembros)

3- Comisión de Comercio del MERCOSUR

4- Parlamento del MERCOSUR

5- Foro Consultivo Económico-Social

6- Secretaria del MERCOSUR

7- Tribunal Permanente de Revisión del MERCOSUR

8-  Tribunal Administrativo- Laboral del MERCOSUR

9- Centro Mercosur de Promoción del Estado de Derecho


Fuentes Jurídicas del MERCOSUR

De acuerdo al Artículo 41 del Protocolo de Ouro Preto, las fuentes jurídicas del MERCOSUR son 1) El Tratado de Asunción, sus protocolos y los instrumentos adicionales o complementarios; 2) Los acuerdos celebrados en el marco del Tratado de Asunción y sus protocolos; 3) Las decisiones del Consejo del Mercado Común, las Resoluciones del Grupo Mercado Común y las Directivas de la Comisión de Comercio del MERCOSUR, adoptadas desde la entrada en vigor del Tratado de Asunción.

FUENTE: www.mercosur.int

Los desafíos para la integración regional, entre Bolivia en el Mercosur y las relaciones Cuba y Estados Unidos – Por Julio C. Gambina

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Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.
La integración latinoamericana sigue en la discusión como forma de enfrentar las secuelas de la crisis mundial del capitalismo y aspirar a un desarrollo alterativo del orden mundial.
En estos días se realizó la reunión del Mercosur en Paraná, Argentina, con la noticia más destacada, vía superación de obstáculos políticos e institucionales para un próximo ingreso pleno de Bolivia al bloque de integración regional.
Salvo esa novedad, muy poco en concreto para mostrar en materia de avance de una integración autónoma, a contra marcha de la hegemonía aperturista y por el libre comercio que requieren las grandes transnacionales. La ampliación de socios no es por cualquier lado, sino de países que lideran la experiencia de confrontación con la estrategia neoliberal: Venezuela y Bolivia.
Recordemos que a los cuatro originarios, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, se le incorporaron Venezuela luego del rechazo al ALCA en Mar del Plata 2005, y ahora Bolivia, que aparece en la mira de todos los análisis por su estabilidad económica y el crecimiento del consenso al gobierno de Evo.
Estos dos países, Venezuela y Bolivia, junto a Cuba, dinamizan la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestramérica, ALBA, con origen y propuestas para un modelo productivo y de desarrollo alternativo.
Así, ahora en el Mercosur conviven dos sentidos, el originario que remite al libre comercio y la impronta alternativa de los nuevos procesos. La duda siempre transita sobre quién se impondrá finalmente.
El cónclave del Mercosur fue en simultáneo con el anuncio conjunto entre Estados Unidos y Cuba sobre el restablecimiento de relaciones mutuas, y de alguna manera, el comienzo del fin al criminal bloqueo del imperialismo estadounidense sobre la isla de la libertad.
Así, se reabre la discusión por el lugar de Cuba y su proyecto socialista en la región. De ser el excluido en las negociaciones por el ALCA, Cuba pasa a constituirse como miembro pleno del sistema de relaciones continentales.
También vale el interrogante sobre quién vence a quién. ¿Pesará más la lógica capitalista sobre Cuba, o esta podrá intervenir con el ejemplo de la importante experiencia de lucha por la autodeterminación y el socialismo?
Alejarse del libre comercio como desafío
Vale concentrarse en los desafíos que supone la coyuntura, especialmente para alejarse del origen neoliberal, liberalizador, del Mercosur a comienzos de la década del 90’.
Eran los tiempos del fin de la bipolaridad y el triunfalismo del unicato capitalista. Aquellos eran momentos en que todos los procesos económicos y políticos en la región apuntaban a las privatizaciones, las aperturas indiscriminadas y a favorecer la iniciativa privada del capital más concentrado. El imaginario socialista tenía destino en el baúl de los recuerdos, de vieja utopía descentrada y derrotada.
Han pasado más de veinte años desde entonces y el cambio político en la región en este comienzo de siglo supuso algunas modificaciones en la agenda de la integración, muchos de los cuales aún solo son parte del discurso, o relativas a expectativas inconclusas.
Entre otras, remitimos al anunciado Banco del Sur, que cumple ya siete años desde su compromiso inicial en diciembre del 2007. No es menor considerar la ausencia de un instrumento de financiamiento regional con pretensión alternativa, precisamente en momentos de despliegue de la crisis mundial, que incluye, entre otras, a la dimensión financiera.
Es un asunto que Argentina llevó al cónclave del Mercosur a propósito de la amenaza que significa la deuda, la especulación y el accionar combinado de la institucionalidad jurídica y corporativa del capitalismo delictual contemporáneo.
Cuando aludimos al financiamiento alternativo remitimos a otros destinos para los recursos financieros, ya que el financiamiento existe, sea que proviene de la banca comercial, del mercado de capitales, o de los organismos internacionales, y ahora de Rusia y sobre todo de China; pero de lo que se trata es de romper con la lógica de financiamiento de un determinado modelo productivo y de desarrollo. Para ello, es necesario asegurar la materialización de una política de soberanía financiera, con autonomía de la lógica y reglas del sistema financiero mundial capitalista.
En síntesis, hablamos de una nueva arquitectura financiera para la región y el mundo. Nuestros países, integradamente pueden canalizar sus recursos soberanos, entre ellos las reservas internacionales y orientarlos en la construcción del camino de la independencia y la soberanía de nuestras naciones integradas.
La realidad es que un obstáculo muy serio para encarar esa tarea de autonomía e independencia, pasa por la demora en la destrucción de la vieja institucionalidad financiera, el cambio de la política económica y la definición de un rumbo más allá del orden capitalista.
Mirando la realidad local, confirmamos en ese sentido a la ley de entidades financieras, que en la Argentina data de 1977 (gobierno dictatorial) y que fuera calificada en su momento por el Ministro emblemático (Martínez de Hoz) como un instrumento esencial para la reforma económica reaccionaria promovida por los genocidas.
Otro caso es la continuidad de la presencia de Argentina y otros países de la región en el CIADI, ámbito sujeto al Banco Mundial, cuando Brasil nunca suscribió el protocolo de adhesión, y Venezuela, Ecuador y Bolivia denunciaron la adhesión a esa subordinación a la lógica de la ganancia y la acumulación de las voraces transnacionales.
Pero también aludimos a la difusión de contratos y de acuerdos comerciales por la liberación y la seguridad jurídica de los inversores externos, que se explicitan en variados tratados de libre comercio, o tratados bilaterales de inversión. Todos esos tratados necesitan ser denunciados por la región, como base para discutir nuevos marcos estratégicos para la integración soberana y el desarrollo independiente.
En rigor, no solo se trata de la institucionalidad neoliberal gestada en los 80´ y en los 90´, sino de una política económica al servicio del capitalismo de época, organizado por las transnacionales, sustentado en la promoción de la expansión internacional del capital, con la complicidad de los principales Estados del capitalismo mundial y los organismos internacionales. En ese marco, América Latina y el Caribe ofrecen fuerza de trabajo capacitada y disponible a bajo salario y una dotación abundante de bienes comunes para el saqueo imperialista.
Insistamos en que el debate es si se puede romper con esa lógica de funcionamiento del orden vigente. Por eso es nuestro interrogante y expectativa sobre un tiempo para profundizar el cambio en la región y desde la economía, de los cambios económicos, estructurales, de la institucionalidad y de la política económica, encarar un nuevo tiempo de transformación social, en perspectiva emancipadora, que cambie la matriz productiva y de consumo, para soñar con la liberación y el otro mundo posible. Claro que estamos hablando del proceso de la revolución socialista en nuestro tiempo.
La perseverancia de la experiencia cubana
Es bueno pensar en términos de “lo posible” anti capitalista, cuando esta dimensión de “lo posible” se reduce, se achica, en sentido defensivo, relativo solo a las políticas que “sean posibles” en el marco del capitalismo, algo que sufrimos en nuestros procesos políticos nacionales y regionales.
El ejemplo cubano es relevante, como experiencia que lucha contra el capitalismo y brega por el socialismo, como ejemplo de ir más allá de lo posible dentro del capitalismo y animarse a la lucha anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo, sin final asegurado.
Con la perseverancia de sus objetivos por el socialismo cubano, la Isla, su pueblo y su gobierno supieron doblegar la política exterior agresiva e invasiva de Estados Unidos que por más de medio siglo bloqueó y boicoteó a la revolución cubana sin éxito. En el marco de la guerra fría había que impedir el ejemplo de la lucha por el comunismo en Nuestramérica, por eso Bahía de los Cochinos y la invasión para luego bloquear e intentar ahogar sin éxito a la isla.
El inicio de negociaciones entre Estados Unidos y Cuba, con la mediación del Vaticano permite varias lecturas, y la primera es el éxito de las convicciones por la dignidad, la soberanía y la autonomía de Cuba. Pero también, que Estados Unidos se estaba aislando de procesos de diálogo político en la región, cuestión que no resulta indiferente a las clases dominantes de nuestros países y del mundo, incluido, claro está el Vaticano.
Qué gran diferencia cuando en los 90´ la agenda regional se definía por el ALCA y la hegemonía absoluta de Estados Unidos y su política expansionista convalidada por gobiernos y clases dominantes locales.
La realidad indica que no solo hubo “No al ALCA”, construido éste entre 2001 y 2005, campaña popular continental mediante, sino que se habilitó un nuevo tiempo para discutir la integración. El ALBA es parte de ello, como luego y con matices la Unasur, y más aún la CELAC. Especialmente ésta durante el 2013 bajo la coordinación de Raúl Castro, que otorgó un dinamismo a las relaciones regionales con la exclusión de Norteamérica: Estados Unidos y Canadá.
Vale considerar además, que la Iglesia juega en América Latina su disputa por la mayor fidelidad de feligreses en el mundo y está interesada en suturar fisuras o fracturas presentes o futuras del orden contemporáneo.
La Iglesia jugó en los 80´ ante el conflicto y la situación polaca y el este de Europa. Fue una intervención para modificar la correlación de fuerzas en la lucha de clases mundial. Ahora, bajo otras circunstancias, el papado también actúa, con discurso crítico al neoliberalismo, como corresponde en estos tiempos en que la lucha popular desgastó el discurso neoliberal, el que refería a que no había alternativas.
Recordemos a Margaret Thathcher y su “There Is Not Alternative” (TINA), que entre nosotros difundiera como lema propio Carlos Menem. La alternativa empezó a pronunciarse como “otro mundo posible” en el Foro Social Mundial del 2001 en Porto Alegre, y se hizo más cercana con la reinstalación de la lucha por el socialismo que animaron los procesos más radicalizados de Sudamérica, que junto a Cuba se animaron a una integración más audaz, aún en proceso de sostenerse en la coyuntura crítica vigente.
Cuba ganó su batalla de reinserción en las relaciones interamericanas y mundiales, y las clases dominantes actúan por todos los medios posibles para evitar rupturas revolucionarias al orden capitalista, y en todo caso, negociar para intentar favorecer, desde las relaciones comerciales, la ampliación de mercados y una respuesta más a la crisis en curso. Estados Unidos busca mercado en Cuba, canalizar inversiones que suman en la ampliación de todos y cada uno de los mercados.
En ese sentido, no hay mercados chicos, todo suma, y aun cuando la región aparece como suma de varios países, para los capitales, son todos mercados que incluyen una considerable parte de mercado sustentable, sujetos de subordinarse a la lógica de la ganancia y la acumulación capitalista. Para eso luchan por la liberalización, la apertura económica y un mayor espacio para las transnacionales. Es un camino en el que también se anotan China y Rusia crecientemente, e incluso algunos países que como Brasil y sus translatinas disputan un lugar en la dominación regional y global.
El problema es el capitalismo y la necesidad de instalar la lucha por el socialismo
El movimiento popular necesita profundizar el camino de acumulación social, política y cultural para hacer realidad la disputa de poder popular y la demanda del 2001 por otro mundo posible.
La consigna empezó a ganar en credibilidad de la mano de nuevos sueños por el socialismo, con la renovación cubana y las búsquedas por el socialismo del Siglo XXI (Venezuela) o Comunitario (Bolivia), por el objetivo del Vivir Bien (Bolivia) o el Buen Vivir (Ecuador).
El anticapitalismo y el antiimperialismo es posible si se consolida una masa social mayoritaria por los cambios, la transformación, la emancipación y la liberación.
Es que la lucha por la integración alternativa, contra la inserción subordinada, demanda de un sujeto popular organizado y consciente que empuje la dinámica de la sociedad en la lucha contra el poder, por la suspensión de los pagos de la deuda, que libere fondos para un nuevo modelo productivo y de desarrollo, con financiamiento autónomo de nuestros países.
Se trata de aprender de la dignidad de Cuba en la lucha contra el aislamiento y la generación de condiciones para sentar al imperialismo a negociar y seguir buscando nuevas posibilidades para defender lo logrado (salud, educación, cultura) e ir por más liberación social y nacional, articulando nuevas redes que hagan realidad el sueño de la patria grande en Nuestramérica.
Hay quienes piensan, en una lectura errónea del acontecimiento, que esta negociación entre Estados Unidos y Cuba puede reiterarse para terminar con procesos coloniales, por ejemplo el que subsiste entre Inglaterra y Argentina por Malvinas.
El error consiste en considerar que la decisión del gobierno estadounidense es unilateral y generosa. Muy por el contrario, el imperialismo fue arrastrado a la mesa de negociaciones por la diplomacia cubana, la situación de integración regional sin la presencia de norteamericanos, y claro, también con el peso moral que supone el poder de la Iglesia y el papado esperanzador de Francisco. Esperanza que deviene de un papel histórico que se juega en este Siglo XXI para sostener el peso del Vaticano y su creciente influencia entre la población de nuestros territorios y otras latitudes.
Rusia condonó el 90% de la deuda que mantenía Cuba y decidió reinvertir el 10% restante en proyectos decididos desde la soberanía cubana, por la forma de negociación e inserción autónoma de Cuba en las relaciones internacionales. Lo mismo puede señalarse sobre la esencia de las relaciones cubanas con China, creciente actor político en la Isla y en la región latinoamericana y caribeña.
No debe esperarse que Inglaterra se avenga a discutir soberanía imitando el gesto de distensión de Estados Unidos para con Cuba, Argentina debe consolidar su proyecto de independencia y solo así sentará a Inglaterra en la mesa de negociaciones. Claro que eso supone transitar el camino de confrontación con el capitalismo y el imperialismo.
Proponerse el rumbo socialista, con todas las dificultades que ello supone y donde Cuba es la vidriera para observar, marca el único camino posible para pensar en la independencia y la articulación integrada de una producción centrada en satisfacer las necesidades de nuestra población más que en la lógica de la valorización capitalista de la explotación de la fuera de trabajo y el saqueo de nuestros bienes comunes.
Es una decisión política que debe partir de los pueblos. Solo en esas condiciones podrán los gobernantes asumir el mandato que confirme un destino emancipado, por la liberación y que materialice el sueño de la patria grande Nuestramericana.





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